Sobre mí

Soy Nieves Espigares

Docente · Coach · Asesora educativa familiar

Rama de olivo bajo el cielo, símbolo de calma y crecimiento
Mi historia

Mi historia profesional comenzó hace más de 21 años en un aula

Durante todos estos años he tenido el privilegio de acompañar a niños, niñas, familias y docentes. He aprendido que educar va mucho más allá de transmitir conocimientos. Que detrás de cada comportamiento hay una historia, detrás de cada emoción hay una necesidad y que, muchas veces, lo que más necesitamos no es que nos digan qué hacer, sino encontrar a alguien que nos ayude a mirar lo que estamos viviendo desde otro lugar.

Y mientras acompañaba a otros, yo también iba haciendo mi propio camino. Nunca he dejado de formarme: me he formado como coach personal, como asesora educativa familiar, y continúo ampliando mis conocimientos, actualmente también en el ámbito de la Psicología.

Pero hay una parte de mi formación que no aparece en ningún título: la vida. Mi propio proceso de autoconocimiento, las experiencias que me han hecho crecer, los momentos de cambio, las veces que he tenido que parar y volver a empezar. De ahí nace este proyecto. No quiero acompañarte únicamente desde lo que he estudiado, sino también desde lo que he vivido, sabiendo que crecer no siempre es cómodo, que cambiar requiere valentía y que pedir ayuda no significa que algo vaya mal. Significa que estás dispuesto a mirarte.

  • Acompañamiento individual, coaching y autoconocimiento
  • Asesoramiento educativo familiar
  • Formación y experiencias para familias, docentes y centros educativos
  • Rutas de autoconocimiento en la naturaleza y colaboraciones en duelo y respiración consciente
Naturaleza en calma, símbolo de la amapola: fuerza y sensibilidad
Mi símbolo
Mi símbolo

La amapola que me representa

Hay un símbolo que forma parte de mi identidad y de mi manera de entender la vida: la amapola. Crece en lugares donde, aparentemente, ninguna otra flor podría hacerlo. Es capaz de abrirse camino en terrenos difíciles y florecer allí donde no estaba previsto que lo hiciera. Y, al mismo tiempo, es una flor delicada.

Esa combinación me representa: fuerza y sensibilidad, resiliencia y vulnerabilidad, capacidad para crecer sin dejar de ser quien eres. Por eso la amapola dorada forma parte de mi logo. Porque mi marca no está separada de mí. Nieves es la profesional, pero también es la persona. Todo lo que hago nace de mis valores, de mi historia y de la forma en la que entiendo el acompañamiento.

Cómo acompaño

Acompaño desde lo profesional y desde lo vivido

He aprendido que no podemos acompañar a nadie desde un lugar que no estamos dispuestos a mirar en nosotros mismos.

Escucho

Porque sé lo importante que es sentirse escuchada.

No juzgo

Porque sé lo que se siente cuando te juzgan.

Respeto los procesos

Porque he aprendido que cada persona tiene su propio ritmo.

Acompaño

Porque sé que atravesar determinadas etapas acompañado puede cambiar la manera en la que las vivimos.

Mi experiencia en el aula, mi formación, el coaching, el asesoramiento educativo, el autoconocimiento y mi propio recorrido personal se encuentran en una misma forma de trabajar: cercana, consciente y profesional. No creo en las fórmulas mágicas. Creo en los procesos honestos, en las preguntas que nos hacen pensar, en las herramientas que podemos llevar a nuestra vida y en ese momento en el que algo dentro de nosotros empieza a colocarse.

Mis valores

Lo que guía cada acompañamiento

Escucha auténtica

Escuchar de verdad, sin prisa y sin estar pensando en qué responder.

Respeto y ausencia de juicio

Cada historia merece ser mirada desde el respeto. No hay dos procesos iguales.

Compromiso profesional

La cercanía no está reñida con la profesionalidad. Me sigo formando, actualizando y cuidando cada proceso que acompaño.

Humanidad

Porque antes que cualquier título, somos personas. Acompañar implica estar presente desde la empatía, la honestidad y el respeto.

Cómo trabajo

Un proceso a tu ritmo

No tienes que llegar con todo claro. A veces solo necesitas dar un primer paso.

Nos conocemos

Me cuentas qué te trae hasta aquí, qué estás viviendo y qué necesitas. Sin etiquetas y sin tener que saber exactamente qué buscas.

Escuchamos y exploramos

En una primera sesión profundizamos en tu situación, tus necesidades y aquello que quieres comprender, transformar o trabajar.

Diseñamos el camino

Elegimos juntas el formato que mejor encaje contigo: una sesión, un proceso de acompañamiento, una experiencia de autoconocimiento, una ruta u otra propuesta.

Caminamos juntas

Avanzamos con herramientas prácticas, reflexión y acompañamiento, respetando tu ritmo y revisando el proceso cuando sea necesario.

Si sientes que es tu momento, estaré aquí para escucharte

Cuéntame qué momento estás viviendo y encontramos, sin compromiso, el mejor punto de partida.